Lágrimas de mujer





Por Armando Maronese   *

- ¿Por qué lloras mamá?, le preguntó un niño a su madre.
- Porque soy mujer, le contestó ella.
- Pero yo no entiendo, dijo el niño
Su madre se inclinó hacia él y abrazándolo le dijo:
- Y nunca entenderás....

Más tarde, el niño le preguntó a su padre:
- ¿Por qué mamá llora a veces sin ninguna razón?
- Todas las mujeres lloran siempre, a veces con razón y a veces sin razón, era todo lo que el padre le podía contestar.

El niño creció y se convirtió en todo un hombre pero siempre preguntándose, todavía, por qué razón las mujeres lloraban.

Cierto día, el niño convertido en hombre se arrodilló y le preguntó a Dios:
- Dios ¿Por qué lloran tan fácilmente las mujeres?

Y Dios le contestó:
"- Cuando hice a la mujer tenía que ser algo especial. Hice sus hombros "suficientemente fuertes como para cargar el peso del mundo entero pero, a la misma vez, "lo suficientemente suave para confortar a quien lo necesite.

"Le di una fuerza interior para que pudiera soportar el dolor de dar a luz y hasta el "rechazo que, muchas veces, proviene de sus propios hijos.

"Le di una dureza que le permite seguir adelante y cuidar a su familia a pesar de las "enfermedades y la fatiga y sin quejarse, aun cuando otros se rinden.

"Le di sensibilidad para amar a un niño bajo cualquier circunstancia, aun cuando ese "niño la haya lastimado mucho. Esa misma sensibilidad  que hace que cualquier "tristeza, llanto o dolor del niño desaparezca  y que le hace compartir las ansiedades y "miedos de la adolescencia e incluso de la edad madura...

"Le di la fuerza suficiente, para que pudiera perdonar las faltas a su esposo y la moldeé "de una de sus costillas para que ella pudiera cuidar de su  corazón.

"Le di sabiduría para saber que un buen esposo nunca lastimaría  a su esposa y a veces, "le pongo pruebas para medir su fuerza y su determinación  para mantenerse a su lado", a pesar de todo.

"Le di lágrimas de las reales que brotan de ella exclusivamente, cuando su ser necesita "expresarse más allá de las palabras.

"Esa es su única debilidad... lágrimas que piden perdón  por los errores y la dureza del "corazón de la humanidad".

El niño ya hombre, dijo:
-Le doy gracias a Dios por haber creado a la mujer. Le doy gracias a Dios por mi madre; y a los hombres que tienen mujeres en sus vidas, les digo que aprendan a valorarlas y a conocerlas en la misma dimensión en que Dios las creó.

Por Armando Maronese
M. 11/8/2020
----- Antología
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